Viviendo con ambigüedad

Publicado May 20, 2020 por Ricardo Estrada

Desde niño en el salón de matemática fui enseñado que el estudiante debe dar respuestas rápidas y correctas. No había espacio para la incertidumbre o la inseguridad. Creo que en algún momento este tipo de pensamiento empezó a filtrarse en mi cristianismo. A menudo, pensaba que un buen cristiano sabía las respuestas a las preguntas más difíciles y estaba listo con capitulo y versículo para responder. 

Nunca se me ocurrió que el decir “no se” y no saber en veces era la mejor opción. Nunca pensé que la vida en veces se trata de no saber y confiarle el resto a Dios. Creo que en parte el evangelicalismo hoy en día ha prestado de la política. En la política necesitas solamente dar respuestas directas. Seguras. Sin incertidumbre para derrotar a tu contrincante. O por lo menos dar la apariencia que conoces mas. Pero este no es el cristianismo presentado en la Biblia. Dios en veces quiere que vivamos en la pregunta en lugar de la respuesta. Esto lo vemos poco antes de la ascensión de Jesús. 

Era una época incierta. Jesús iba a ascender a los cielos y esto marcaba el final de sus aparicione post-resurrección. Ya no mas desayunos en la playa. No mas caminatas a Emaús o cenas sorpresas por la noche. Jesús se va para siempre esta vez. 

La ambigüedad comienza a asentarse y las preguntas empiezan a formularse. Es como que regresamos al principio de estos 40 días. A esa tumba vacía donde María Magdalena lamenta que alguien se llevo el cuerpo de su Señor. Las cosas no se dieron como los discípulos anhelaban. Roma todavía estaba en poder. Por ende, ellos lanzan la siguiente pregunta: Señor, ¿Es ahora cuando vas a restablecer el reino a Israel? Y Jesús les dice lo siguiente:

“No les toca a ustedes conocer la hora ni el momento determinados por la autoridad misma del Padre.”

Hechos 1:7 (NVI)

Pienso que estaban sorprendidos por la respuesta. Confusos. Perplejos. Tal vez por eso después de ver a Jesús ascender se quedan fijos a los cielos como muchos de nosotros buscando respuesta. Y como dice la canción, el cielo “No contesta nada.” 

Era una época tan ambigua como la que vivimos en nuestros días de Covid-19. ¿Y yo me pregunto cuantos hemos aprendido el arte de amar a Dios y su iglesia en un momento de ambigüedad e incertidumbre? Nos encantan las respuestas directas. Pero a veces las respuestas directas son las respuestas incorrectas. A veces las mejores respuestas son complejas. A veces la respuesta mas sabia es “Dios solamente sabe.”

Preguntas para reflejar

  1. ¿Dónde está Dios llamándote a vivir en la ambigüedad mientras quieres rigidez o respuestas concretas? ¿Que puede Dios obrar en ti en medio de la incertidumbre?
  2.  La pregunta de los discípulos surge de un enfoque estrecho en su propia visión para el mundo en lugar de la de Dios. ¿Cómo podemos reenfocar nuestra visión y alinearla a la de Dios?
  3. Si bien es posible que no conozcamos los tiempos o las estaciones, Jesús promete estar con nosotros a través del Espíritu Santo. ¿Cómo ha estado trabajando el Espíritu en tu vida recientemente? ¿Cómo te ha dado poder para navegar por tus circunstancias?

Lecturas Bíblicas

Hechos 1:6-14, Salmo 68:1-10, 32-35, 1 Pedro 4:12-14, 5:6-11, Juan 17:1-11